osfera antes de empezar un nuevo año. No va a ser un año común y corriente para mí. En el 2010, si quiero hacer todo lo que quiero hacer, contaré con menos tiempo para actualizar el blog y, como no quiero que decaiga, tengo que organizar un poco algunas cosas y ver cómo sacarlo adenlante en mis breves tiempos libres...En reparación (es una forma de decir)
osfera antes de empezar un nuevo año. No va a ser un año común y corriente para mí. En el 2010, si quiero hacer todo lo que quiero hacer, contaré con menos tiempo para actualizar el blog y, como no quiero que decaiga, tengo que organizar un poco algunas cosas y ver cómo sacarlo adenlante en mis breves tiempos libres...Pasando la palabra # 7: Bienvenida...
ENTREVISTA
estudios de Marketing y Relaciones Públicas. Comenzó trabajando en semanarios, destacándose en la prensa escrita y, hoy en día, se ha decantado en exclusiva por su verdadera vocación: la narrativa.Sean todos bienvenidos a este nuevo Pasando la Palabra...
Rocío: ¡Hola, Gemma! Te doy la bienvenida a EscrituraLandia. Muchísimas gracias por haber aceptado participar en este espacio. ¿Cómo estás?
Gemma: Gracias a ti, Rocío, por darme la oportunidad de que tus lectores puedan leer mis experiencias acerca del oficio de escribir.
Los lectores encontrarán en la novela personajes entrañables de los que no querrán separarse como los tres sacerdotes mandeos, especialmente el más anciano de ellos; o el doctor Isaacc ben Shimon, al que se le toma un gran cariño; en el otro polo nos encontramos con el malvado Martin Crown, el director de una asociación arqueológica que usa métodos poco confesables para conseguir sus fines y a sus sicarios, dos hombres con malas artes. Y del protagonista, Victor Lavine, poco puedo decir, excepto que me enamoré de él mientras escribía la historia y… algunas lectoras me han confesado haberse enamorado también de él.
R: El alfabeto sagrado trata, justamente, el tema de un alfabeto capaz de mover montañas. ¿Te parece que ya, a partir de esa idea, hay una relación entre religión y literatura? Si es así, ¿nos vamos a encontrar con esta relación en el libro?
G: Has acertado plenamente. Creo que existe una relación muy estrecha entre religión y literatura. De hecho, si tomamos una Biblia cristiana y nos dirigimos hacia el Evangelio de San Juan, veremos que comienza su relato diciendo que “En el principio existía el Verbo (=palabra) y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios”. De alguna forma nos dice que Dios=Verbo construyó el mundo con palabras. Esta idea, que no es original del cristianismo (los mismos mandeos la tienen en su teología, y también la encontramos en los Vedas indios), nos lleva a pensar que las palabras constituyen el origen de las cosas, que las cosas existen (o se crean) al ser nombradas.
Sin embargo, aunque resulta una idea muy atrayente, no la he desarrollado en la novela. Lo que sí he pretendido poner de manifiesto es el poder que esas mismas palabras, el poder que sus sonidos tienen para modificar la realidad. Aunque en la novela lo he hecho de una forma que encaje con una aventura de mucha acción, en esencia se trata de algo muy básico que todos sabemos y es que, con las palabras pueden moverse montañas. Sólo hay que saber cuáles utilizar.
R: ¿Qué es lo que más te atrae de la cultura mandea y cómo llegaste a conocerla?
Otro punto incuestionable que me resulta muy atractivo de ellos es su humanidad. Si tuviera que resumir en muy pocos palabras quiénes son los mandeos, diría que son, en esencia, “buenas personas”.
Actualmente estoy al habla con un mandeo que vive en Holanda junto con su familia. Contactamos por pura casualidad y no nos conocemos de nada y, sin embargo, lo primero que hizo Ardwan fue ofrecerme su casa y la hospitalidad de toda su familia. Eso es algo que ya se ha perdido en España.
En cuanto a tu segunda pregunta, fue una verdadera casualidad que escribiera sobre los mandeos. Ya tenía montado el guión de la novela y perfilados los principales personajes, pero sentía que me faltaba algo: el trasfondo social. Yo quería que El alfabeto sagrado fuera una novela de aventuras para la mayoría de los lectores pero quería algo más: que para unos pocos, los que no se conforman con una lectura lineal, hubiera otra dimensión, una dimensión humanitaria. Y eso lo conseguí gracias a los mandeos.
Cuando me documenté para mi primera novela, me topé con ellos por primera vez pero no les di mayor importancia. Eran una secta que se originó unos cuantos siglos antes del cristianismo y que tuvieron a Juan el Bautista como un gran profeta. A pesar de su vinculación con el cristianismo, creí que eran un grupo religioso más entre los cientos que pululaban por la Jerusalén de principios de nuestra era. Craso error. Un par de años más tarde, una amiga mía me habló de ellos y de lo mal que lo estaban pasando a raíz de la guerra contra Irak.
-¿Pasando? –le pregunté yo- ¿Aún existen?
O sea, más de dos mil años de historia y una verdadera secta gnóstica que aún pervive a duras penas entre las tierras de Irán e Irak siendo masacrados por unos pocos y olvidados por la mayoría. Y pensé que era eso era lo que le faltaba a la novela: los mandeos.
R: ¿Cómo fue el proceso de recopilación de información para El alfabeto sagrado? ¿Sucedió desde antes de empezar a escribir o mientras lo hacías ya te ibas encontrando con la necesidad de investigar?
G: Lo primero de todo es la investigación. En novelas como la mía, con varias tramas entrelazadas y una historia que da giros, necesitas saber de antemano qué va a pasar y dónde van a estar los personajes y qué van a necesitar saber. Y, por lo tanto, tú tienes ya que saber todo eso. Por ese motivo, lo primero es documentarse. Después, a medida que vas escribiendo la novela, puede suceder que necesites profundizar más en algún aspecto en particular y eso puedes hacerlo sobre la marcha. Pero la mayor parte de la documentación ya la tienes en la cabeza antes de comenzar a escribir. Cuando comencé El alfabeto sagrado yo no conocía a los mandeos y para poder escribir sobre ellos tuve que leer mucho hasta que me sentí parte de su comunidad.
R: En porcentaje, ¿cuánto te parece que hay de realidad y cuánto de ficción en El alfabeto sagrado?
R: Hablando de tu documentación como autora, el lector, por su parte, ¿también debe contar con algún conocimiento previo para leer y entender El alfabeto sagrado?
Aquellos que ya se han leído El alfabeto sagrado han estado de acuerdo en que la documentación que ofrezco en la novela es suficiente para comprender la trama y a su vez, consideran que está inserta de tal modo que no entorpece el ritmo de la narración y que ayuda a la comprensión de la novela. Este, para mí, ha sido el mejor de los halagos.
R: ¿Mientras escribías El alfabeto sagrado, tuviste algún estereotipo de lector? A vos, como lectora, ¿qué te gusta leer?
No cuento con ningún estereotipo de lector porque intento que mi voz llegue a toda la gente interesada en la lectura pero sí es cierto que existe una clase especial de gente de la que me acuerdo muy a menudo. Verás, cuando iba a trabajar a la oficina, tardaba todos los días una hora en llegar y otra en volver a casa. Esas dos horas diarias las dedicaba a la lectura. Al igual que yo, mucha gente que utiliza el transporte público para llegar a su lugar de trabajo, emplea ese tiempo en leer. Lo cierto es que los minutos se pasan volando. Quizá, en cierto modo, haya pensado más en ellos que en otros lectores porque yo fui una de ellos y siempre agradecí el que hubiera buenos libros para leer.
R: ¿Qué dirías que es lo más importante en una historia y por qué? ¿Y qué es lo que más le valorás a un autor?
Veréis: a mí no me gustan las historias de terror. Me gustan otros muchos géneros, pero el terror puro y duro nunca me ha atraído. Sin embargo, como considero que para formarse como escritor hay que “beber” de todos los géneros, comencé a leer terror. Me inicié con Stephen King, todo un maestro del género. Y no pude parar hasta que no terminé toda su bibliografía conocida.
Continúan sin gustarme las historias de terror, pero no puedo por menos que quitarme el sombrero ante el genial King. Sus historias son perfectas, sus personajes son tan nítidos que casi puedes tocarlos, sientes el miedo en estado puro. Eso para mí es escribir bien, aunque el género no sea de tu agrado.
R: Ya hablamos de la documentación, generalmente anterior a la escritura, y pareciera como si la escritura misma fuera el último paso; así que te pregunto: ¿qué pasó una vez que terminaste de escribir El alfabeto sagrado? ¿Cómo fueron los procesos de edición/”corrección” y, finalmente, el de publicación?
Esta etapa es la de corrección pura y dura. A veces se añaden nuevos personajes y capítulos, en ocasiones se quitan. Pero siempre teniendo en mente que el producto final sea el mejor posible. En mi caso, conté con la ayuda inestimable de mi editora, que me hizo ver los puntos débiles de la novela, todo aquello que debía corregir; pero también los fuertes, los que hubo que potenciar. Y también tuve dos extraordinarias correctoras que pulieron el lenguaje y, aunque no me corrigieron en demasía, su trabajo fue magnífico.
Después le llegó el turno a la maquetación. Como sabrán tus lectores, el texto ya corregido pasa a un diseñador gráfico que ajusta los márgenes y el tipo de letra al diseño deseado para su impresión. Aquí hay que volver a corregir de nuevo el texto porque alguien puede haber cometido un error. Una vez hecho esto, el documento se convierte en pdf y, finalmente, se imprime.
Para un autor es innegable que la peor parte es esta última, porque es la más aburrida y la que menos creatividad requiere. Pero no podemos olvidar que es un paso fundamental en el que debemos estar presentes. Cualquier error que pueda pasársele a los demás profesionales, tenemos que ser capaces de verlo nosotros porque, al final, el lector va a achacar ese error al autor.
Después, cuando tienes en tus manos el libro ya impreso, la sensación de tranquilidad que te embarga es indescriptible. Entonces sabes que ya puedes cerrar esa historia y comenzar a escribir otra.
Yo he sufrido grandes pérdidas al decantarme por la escritura, he elegido la vida bohemia de un escritor antes que un trabajo estable bien remunerado. He preferido la incertidumbre del futuro a un camino perfectamente trazado. Pero para mí ha sido una elección acertada, quizá a otros les horrorice. Por eso, sea cual sea el camino que deseemos tomar para nuestras vidas, lo importante es que sea el nuestro. De nada sirve copiar la vida de nuestro feliz vecino: puede que a él le haga muy feliz y a nosotros nos conduzca a la infelicidad.
R: Ya desde antes de llegar al punto en que decidiste dedicarte a la escritura, ¿sentías una inclinación hacia este arte?

R: Si hoy en día no fueras escritora, ¿a qué te dedicarías?
Si no hubiera podido dedicarme a escribir, me habría dado igual desempeñar un oficio u otro. Cualquiera de ellos era una forma de ganarme la vida, la escritura era, para mí, la vida misma.
R: Escribir una novela histórica, es decir, basada en una situación real no debe ser nada fácil. Quizás porque la historia pone ciertos límites. ¿Te parece que es así o, por el contrario, todo el proceso de documentación te dio muchas más opciones?
R: ¿Cuál es tu principal fuente de inspiración? ¿Hay otras secundarias?
R: Mi pregunta de todo Pasando la Palabra: ¿cuál creés que es tu marca registrada? ¿En qué te parece que te diferenciás del resto de los escritores?
Desde mi perspectiva personal, he intentado ser una persona íntegra. Quería contar historias de ficción que fuesen de verdad. Pero quería llegar al mayor número posible de lectores, por eso mi lenguaje es correcto y concreto pero no elitista; pretendía escribir historias interesantes que todo el mundo comprendiera, por eso la trama es compleja. Pero no tan compleja que nos aburriera.
Puedo asegurar que he leído mucho y que, por encima de escritora, soy una lectora empedernida. Y, como lectora sé qué libros me gustan: las historias bien trazadas, sin cabos sueltos, con personajes creíbles y una prosa definida. Quiero un buen libro, para soñar, para olvidarme de mis preocupaciones cotidianas y, sobre todo, porque defiendo un ocio de calidad: pudiendo leer un buen libro no quiero leer un libro mediocre.
Fijándome en lo que a mí me gustaría encontrar en una novela cuando abro su tapa por primera vez, he pretendido hacer todo eso por otros lectores que sienten la literatura como yo.
Y esta pregunta es como un círculo, vuelve a los lectores porque son ellos, en definitiva, los que tienen la última palabra para decidir si lo que yo creo que me diferencia de otros escritores es lo que en realidad me diferencia.
R: Leí algo en tu blog que me gustó muchísimo en una entrada a la que titulaste Cómo y por qué escribí El alfabeto sagrado. Si me permitís, voy a copiarlo para los que estén leyendo esta entrevista. Lectores colegas, presten atención, porque esto está realmente bueno:
"Cuando estoy inmersa en la redacción de una novela me sucede que vivo dos vidas, la mía propia y la otra, la que estoy inventando. Y aunque parezca fácil separarlas, en mi mente no lo es. Escribiendo me olvido de mí y me centro en mis creaciones y estoy tan inmersa en la narración que formo parte de ella hasta el punto de que me absorbe y ya no vivo mi vida, sino la de los personajes que pueblan la obra. Es difícil describirlo, y aunque muy diferente a cualquier otra vivencia, resulta curioso sentir que tienes el poder de cambiar la historia y al mismo tiempo la historia te está cambiando a ti. Es entonces cuando me pregunto, "¿quién crea? Yo, o la historia". Porque puedo aseguraros que en un punto de la narración, la novela cobra vida y dirige sus propios designios y tú sólo puedes escribir lo que ella te dicta."
R: Ahora que publicaste tu primera novela, ¿ya estás en algún otro proyecto de escritura del cual nos puedas adelantar algo?R: El alfabeto sagrado está publicado por Temas de Hoy en España. ¿Hay alguna intención de que llegue a otras partes del mundo?
De parte de mi editorial me han asegurado que tienen intención de ponerlo a la venta en Suramérica pero no me han dado ninguna fecha concreta, por lo que no puedo adelantar nada todavía. En cuanto disponga de una fecha segura, lo publicaré en mi blog porque tanto directamente al site como a mi perfil en Facebook me han llegado muchas solicitudes desde el otro lado del Atlántico. Nada me haría más ilusión que pudiera venderse allí.
R: Y para terminar, algo de entrevista inversa... ¿Tenés alguna pregunta que siempre quisiste que te hagan (ya sea sobre escritura o, en particular, sobre El alfabeto sagrado) y nunca te hicieron? ¿Y, por supuesto, cuál sería la respuesta?
R: Ahora sí, haciendo honor al título de esta sección de EscrituraLandia dedicada a las entrevistas, te paso la palabra libremente. Podés decirle lo que quieras a los lectores del blog. ¿Cuál sería tu mensaje y/o consejo para nosotros, escritores que comenzamos este camino de la escritura?
Paciencia y tesón. Por aquí se dice que “el Escorial no se construyó en dos días”. En realidad pretenden decir que todo aquello que merece la pena se hace difícil de conseguir. Y, si la literatura es tan importante para vosotros como lo es para mí, seguro que os costará haceros un nombre en este sector pero, el día que lo consigáis, os daréis cuenta de que habrá merecido la pena.
Y humildad. Humildad para escuchar las críticas y aprender de ellas. Sólo gracias a un espíritu humilde conseguiréis que vuestra prosa mejore; porque un escritor no se hace con una sola novela.
Suerte a todos los que decidáis emprender esta aventura. Os auguro muchas cosas maravillosas en vuestro nuevo y difícil camino.
Para finalizar, me gustaría dar las gracias a Rocío, de Escrituralandia, por permitirme formar parte de su blog y espero, de todo corazón, que sus lectores disfruten con la lectura de El alfabeto sagrado tanto como yo disfruté mientras lo escribía.
Y, por favor Rocío no dejes de aconsejarnos nuevas lecturas con las que podamos disfrutar, soñar y ampliar nuestros horizontes.
Con cariño.
Gemma Nieto.
IMM (2): Libros parecidos, libros diferentes y libros que parecen parecidos
In My Mailbox es una serie de entradas publicadas cada tanto en un blog con el fin de compartirle a los lectores las próximas lecturas que hará quien lo publica. Puede tratarse de libros comprados como prestados, alquilados, regalados, robados... ehhh, eso no. Y se puede incluir fotos.
Esta vez no les dejo los comienzos porque la mayoría NO es novela, pero estos son los nombres y apellidos:
1. Villa Ocampo: Escenario de cultura.
2. Autobiografía III: La rama de Salzburgo - Victoria Ocampo (ambos me lo traje de Villa Ocampo. Si no leyeron la crónica de mi visita y quieren hacerlo, está unas entradas para abajo. PD: el pin, por supuesto, también es del lugar)
3. Nocturna -Guillermo del Toro y Chuck Hogan (¿vieron ese rasguño de la portada? Yo pensé que estaba dibujado, pero es real). Compré este libro con la ilusión de que NO sea la típica historia de vampiros. Por favor, no. Quiero terminarlo.
4. Ver para leer: Diez relatos argentinos - Juan Sasturain, con recopilación de cuentos de, entre otros, Marcelo Birmajer, Martín Caparrós, Abelardo Castillo, Pablo de Santis, Ricardo Piglia, Claudia Piñeiro. Lo interesante es que viene también con las entrevistas (o fragmentos de) que Sasturain les hizo a los autores en el programa de televisión.
5. Antología de literatura fantástica - Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo. Si bien hay cuentos de ellos también, ellos son los recopiladores de todos los demás. Son un montonazo de cuentos. Algunos breves, otros largos. Todos con una mini biografía de cada autor. Una joya literaria que, definitivamente, se me pegó a las yemas de los dedos.
6. Libros: Todo lo que hay que leer - Christiane Zschirnt. Parece ser un canon. Todo lo que hay leer antes de morirse. Pero la idea parece ser otra: no leerlo todo, sino saber todo lo que hay y de ahí elegir qué nos hará descansar en paz ;-) Está separado por temas y de los libros que la autora agrupó para cada uno nos dice mucho. Algo que me gustó: no tiene en cuenta la cronología. Está Shakespeare y también está Harry Potter. Todo mezclado. Completo, la verdad. Y la tapa me parece muy cálida.
7. Parecido S.A - Juan Sasturain. Vuelta a Sasturain. Es que me cae tan bien... Bueno. Este es el único libro de los siete que ya terminé. Me gustó mucho. Sobre todo porque contradice un poco su propio título. No es parecido a ningún otro libro. Sin ir más lejos, no es parecido al otro único libro que leí de este autor. Si no hubiera sabido que lo escribió él, creo que no me hubiera dado cuenta. Algo difícil de lograr como autor, si nos ponemos a pensar... Es un autor, como digo yo, "argentinísimo". Porque sus personajes lo son. Hablan muy a lo argentino. Pero en Parecido S.A ...bueno, me choqué con cosas diferentes. Retrocedía un poco porque me creía encarrilada, y otra vez algo cambiaba y me chocaba otra vez. Un libro para los que les gusta lo raro, diría yo. O mejor, un libro para los que parecen parecidos a... Y no digo nada más.
¡Saludos!
Atentos: este finde que les traigo el Pasando la Palabra number 7 y respondo comentarios atrasados. Después, veremos si puedo actualizar algunas secciones que debería... Ténganme paciencia.
Escribir no es lo mismo que escribir; frasesilla de esta semana
El escribir y el leer textual y el escribir y el leer no textual."Hay gente que porque sabe leer y escribir, cree que sabe leer y escribir."
Reinaldo Arenas, escritor cubano.
Se entiende, ¿no?
Fuente: De la frase, sabidurias.com
Escritura práctica 2, Pasajes
Últimamente estoy viviendo una serie de cambios que, yo diría, son solo a nivel mental, pero al ver que me atraso entiendo que también tienen sus consecuencias más allá de mi cerebrito. Resumen: estoy hiper distraída. Muuuy dispersa. Con muchas cosas en la cabeza y sin encontrar el detonador para que explote de una vez. Pero quiero que sepan que estoy, que sigo en esta Tierra de escritores a pesar de que, irónicamente, no escriba.
Y, por cierto, agradezco que ya seamos 120 los nativos. Y... acercándonos al cumpleaños del blog, ¿qué tal, eh?
Bueno, vamos al grano. Segunda entrada de esta sección (Escritura práctica) que, aparte de tener nombre de materia de secundaria también apunta hacia fines más o menos didácticos. La idea de la sección es dejarles consignas de escritura para que practiquen a partir de una idea ya dada.
Antes de dejarles la consigna, les recuerdo que si quieren pueden dejar ya sea en comentarios o por mail (escrituralandia@gmail.com o escrituralandia@hotmail.com ) alguna resolución que hayan hecho.
Escritura práctica 2: Pasajes
Bien. La idea que se me ocurrió para hoy es trabajar con pasajes de escenas, es decir, viendo cómo los autores hacen para trasladar al lector de una escena a otra.
Debo aclarar que pensé en este tema mientras leía la novela Septiembre de mi escritora favorita Rosamunde Pilcher. Hay varias razones por las que siento predilección por esta autora. Una es, justamente, su gran manejo de las escenas. Tiene una estupenda capacidad para envolverte en una escena y al siguiente capítulo (o quizás, al siguiente párrafo) envolverte en otra.
- Por un rato. He tenido el día más agotador de mi vida. Estuve dando vueltas con Lottie por Relkirk y la llevé a tomar el té. He realizado mi buena acción de la semana.
nas a través de:- el teléfono (como el ejemplo) u otro medio de comunicación como el mail, el fax, etc.
- una compra en un negocio. Ej: pueden empezar narrando desde el vendedor y luego irse con algún cliente y narrar desde afuera.
- un libro. Ej: pueden escribir sobre la persona que escribe y sobre la que lee a kilómetros de distancia aquello que el primero escribió.
Y esos me vienen a la mente ahora. Si se les ocurren otros, por favor, compartan sus pasajes.
Resumiendo: arrancamos con un personaje, viene el punto de unión con otro y terminamos enfocados en este segundo.
Como siempre, espero que les haya servido. Saludos, colegas.
P.D: Se van tachando los días para el primer cumple del blog. Se van tachando los días para renovar EscrituraLandia a lo grande.
Fuentes: De las imágenes, Google Imágenes. Del fragmento; Pilcher, Rosamunde. Septiembre. Emecé Editores S.A. Buenos Aires. 2001.
Existencialismo de la escritura; frasesilla de esta semana

En honor al escritor argentino Tomás Eloy Martínez fallecido ayer a los 75 años, la frasesilla de este lunes le pertenece como así también el momento de silencio al compartirla con ustedes sin ninguna otra acotación.
Fuentes: De la imagen, Google Imágenes. De la frase, LaGaceta.com.ar"Una de las misiones de la novela es contar aquello que no existe".
Tomás Eloy Martínez, escritor argentino.

