Dos cositas nuevas en E.L - PRÓXIMAMEMENTE

Ya tengo la próxima entrada del Taller preparada, pero antes dos avisos sobre lo que se viene por estas tierras.
Tenemos...
  1. Nueva sección: Diario de mi historia. Me pareció que a Escrituralandia le falta algo más de experiencia personal y no tanto palabrerío que se me sale sobre el proceso en sí, así que decidí abrirles una ventana a mi mundo, a mi proceso de escritura, en el que yo estoy embarcada y ver qué cuestiones van surgiendo y cómo voy amoldando mi escritura. También, por supuesto, será el espacio en el que ustedes podrán compartir sus propios diarios personales. Anotaciones sobre procesos de escritura reales y no tanto en general.
  2. Otra nueva sección: Noticias literarias. Se parece a Eventos literarios, pero no se ocupará de lo mismo exactamente. Mientras que EvL es el espacio en el que les comparto lugares a los que fui que tienen que ver con la literatura, esta nueva sección solo será un espacio para dar a conocer noticias, tipo tablón de anuncios.

ACLARACIÓN IMPORTANTE: Esta última sección decidí crearla tras notar que estuve recibiendo muuuuchos mails con noticias que me pedían difundir. Estoy totalmente dispuesta a publicar y ayudar en la difusión de lo que sea, mientras esté relacionado con la escritura; pero quiero aclarar que ESCRITURALANDIA NO ES UN BLOG DE RESEÑAS. No lo tomen a mal, lo digo con toda la humildad. Me gustaría que lo fuera, pero no lo es; por el simple motivo de que no soy buena para hacer reseñas. Quería aclarar esto para que no haya malentendidos y nadie se ofenda si no leo y/o reseño sus obras en el blog. Creé Escrituralandia como un espacio en el que los protagonistas son los escritores, no las obras. Y por ahora, planeo que siga dedicándose a ellos. Si, más allá de eso, les gustaría que yo publicase alguna noticia con respecto a algún libro/autor, encantada; pero por favor, no me pidan reseñas. ¡Gracias!

That's all. Byeeee.

Rocío.

Srta. Idea, deje su mensaje después de la señal

Srta. o Sra., quién sabe, quizás la idea esté casada o no. Aunque ahora nadie se casa...

En fin. No sé cómo empezar a escribir otra entrada en el blog después de tanto tiempo. Me olvidé cómo lo hacía. Y desde que le puse el título a la entrada, no me acuerdo qué era lo que les quería decir.

Entonces, hasta que vuelva a acostumbrarme a todo esto, voy a improvisar un poco. ¿Me dejan?

Las ideas, como creo haber dicho alguna vez en otra entrada, son la razón de ser de la escritura. Tener una idea que da vueltas por la cabeza es la primera instancia de, digamos, la preparación para la escritura.

Pero se me ocurre que esto es algo así como la historia del huevo y la gallina. Es decir, ¿tengo una idea y por eso escribo o quiero escribir entonces busco una idea?

Si tengo que elegir entre qué llega primero si la idea o las ganas de escribir, yo me tiraría a que llega primero la idea. Si bien no descarto que a veces una idea sale en rescate a las ganas de escribir, me parece que a mí por regla general me ha pasado lo primero en más ocasiones.

Me parece que la idea es la que trae ese interés por la expresión. Es el entusiasmo por tener esa idea lo que hace querer transmitirla.

Pero resulta que algunos teóricos de la literatura que, por supuesto, saben un millón de cosas más que yo, opinan que esa idea principal que hace desencadenar la escritura no es más que la respuesta a las cosas que leemos. Como si la escritura fuese una manera de responderle a las obras que hemos leído antes. Pero acá nadie habla de autores. Acá son las obras mismas las que se comunican entre ellas. Se interrelacionan, sin la intención del autor o con ella.

Y de ahí, la frasesilla que escribí para esta semana:

"La escritura es eso que pasa cuando la lectura
es tan movilizadora que nos obliga a decir algo en
respuesta".

Lo creo totalmente. Uno inconciente o concientemente aprende a escribir de lo que lee. Aprende de lo que admira lo que quiere que sea su obra y aprende de lo que le disgusta o aburre lo que quiere descartar en su obra. Es mágica la manera en que las obras se hablan y se influyen. Se agregen y se modifican, según la imaginación de cada autor.

A veces nos damos cuenta. A veces no.

¿No les hace esto imaginarse un gigantesco árbol genealógico en el que todas las obras están emparentadas?

Y sí, me van a decir "Algunos libros son únicos". Bueno, pensemos entonces cuántos han salido de esos. ¿Vieron? Siempre se pueden vincular con algún otro. Ya sea por la trama, el final, el título, el tema, la manera de narrar, los personajes; lo que sea.

Hay lazos invisibles entre las obras como los hay entre quienes las producen.

Y este es otro motivo para maravillarse ante la literatura y para apreciarla: brinda un sentimiento como de pertenencia. ¿Lo que escribimos es totalmente nuestro alguna vez? Y si no, ¿con quiénes lo compartimos? Con los personajes, con los autores (a través de sus obras) y con los lectores.

¿Sigue siendo la escritura una actividad tan solitaria como se la piensa?

¿Alguna vez sintieron que lo que estaban escribiendo bien podría haber sido sacado de algún otro libro/algún otro autor? ¿Creen que esta influencia es positiva o negativa, o ambas?

P.D: Ya que hablamos de actividades comunitarias, ¡feliz día del amigo para todos/as! =D

Aunque usted no lo crea, EscrituraLandia vuelve!

Parecía que no, parecía que no. Pero acá estoy. Volví. Volvió EscrituraLandia.
Con sus pros y sus contras, con sus actualizaciones y sus atrasos, con sus frasesillas y con sus ideas locas sobre la escritura.

Quiero decir que en el tiempo que no estuve digamos "online", me desconecté por completo de EscrituraLandia. Y fue bueno y malo a la vez. Empecemos con lo malo: perdí contacto con todas las personas que tuve el gusto de conocer gracias a este blog. Con todos, con mis colegas blogeros y con los lectores y seguidores. Y lo siento mucho. De verdad. Espero volver a retomarlo pronto. Y espero que ustedes también lo quieran así.

Pero por otro lado, sí fue buena mi desconexión porque realmente pude descansar la mente y aclarar algunas ideas que tenía molestándome en la cabeza. Pude volver a escribir, algo que siendo sincera -y los que me conocen o chatearon conmigo alguna vez, lo saben- había abandonado mucho tiempo a tal punto de pensar que no iba a retomarlo. Y acá volví fresca y con muchas ganas de retomar estas queridas entradas.
¿Por qué volví? Porque quise hacerlo, principalmente. Y también porque al entrar a la casilla de EscrituraLandia (a ambas casillas, la de hotmail y la de gmail) estaban llenas de mensajes! Y algunos del mes pasado. Entonces me dije: el mundo bloguero no se detuvo porque yo salí de él, sigue ahí y me está esperando. Y algunos mails, sinceramente, me emocionaron. No pensé jamás que alguien pudiera echarme de menos. Quiero decir, a este blog, claro.
Agradezco todos los mensajes que recibí en mi ausencia. Sepan que fue cierto cuando les dije que me iba, me fui. Por lo tanto, recién hoy leo esos mails y estoy respondiendo.
Por supuesto, no puedo de hoy para mañana traerles una EscrituraLandia nueva y totalmente actualizada, pero sepan que estoy de vuelta y que estoy trabajando en eso. Espero pronto, muy pronto, escribir la primera entrada de esta nueva etapa. Y me encantaría leerlos a todos de vuelta por acá. Solo les prometo una cosa: habrá muuchas letras dando vuelta!
Sin más. Gracias por todo.
Nos leemos.
Saludos, colegas! A escribir se ha dicho!
Rocío.
P.D: También vuelve mi blog personal del Laboratorio de Ideas frágiles.
P.D2: ¿Alguien me pone al tanto? ¿Qué anduvo pasando por acá? ¿Cómo van con sus escrituras?