Sí, sí, según el panel de la derecha (tengo que aclarar porque hay muchos paneles, ¿no?) la próxima entrada debería ser de la frasesilla y, como ven, no lo es. Lo siento. Pero me dio ganas de hacer algo distinto una vez. Se trata de una entrada nueva y rara. Será la introducción a un IMM que vendrá más adelante acerca de libros que adquirí desde el último IMM.
Mi cámara fotográfica es de todo menos buena conmigo. Tiene sus motivos, la pobre, la trato bastante mal -reconozco-, pero no es personal, no me gustan mucho las cámaras en general. Es que a ellas yo no les caigo bien. Como comprobarán más abajo, ni de espalda salgo bien en las fotos. Tengo la creencia de que es por una maldición debido a algo que hice mientras dormía. La cosa es que no exagero, es así: no cuenten conmigo para una foto linda, ni siquiera para sacarlas porque no prometo que no salga movida.
Bueno, me re fui de tema. Decía que mi cámara no es buena conmigo, peeero aceptó hoy reconocer por 20 minutos las pilas que le supliqué mirara con un poco menos de indiferencia. Y acá estamos, creo que es una de las primeras veces (sino la primera) que aparezco yo en EscrituraLandia. Ok, no "yo", pero algo de mí. Probablemente sea también la última, eso se verá.
La cosa es que quería aparecer en esta entrada porque me vengo cargada con un libro muuuuy especial. Un libro que habla de muchos temas que me interesan y que ya me gustaba desde antes de leerlo y ahora, que por fin lo tengo y lo estoy leyendo, sé bien que tenía razón.
Resulta que esta semana estuve a 3000 cosas por hora, estaba exhausta (los años, ¿vio?) y donde apoyaba la cabeza me dormía. Con suerte llegué al viernes, entonces me dije: "Ro, necesitás algo que te distienda. Es hora de leer EL LIBRO". Alguna vez lo mencioné en el blog y creo que en Twitter puse que era el libro que tenía el mejor comienzo de todos. Podría decirse que es un clásico. Hay un 99.9999999999% de probabilidades de que lo conozcas, así que acá te lo presento y, ¿qué vas a tener que hacer?: adivinar de qué libro se trata.
Para ser más clara, si bien acá estoy "actuando" así es más o menos como estuve toda la semana:
(con una cabeza que pesaba)


Se entiende la idea, ¿no? Así estaba muy para abajo cuando recordé que tenía ese libro que me provocaba tanto misterio y ganas.
No sé si les pasa lo mismo, pero yo cuando tengo ganas de embarcarme en alguna historia, sé bien qué clase de historia me siento emocionada por leer en cada momento. Ayer /Hoy mi organismo me pedía algo bueno. Algo muy bueno. Algo que me hiciese pensar. Personajes que vivieran historias que yo, por una u otra razón, quisiera vivir. Aspectos de la vida que me interesaran.
Entonces... (aprovechando también las fotos para mostrarles mi biblioteca nueva, ejem, ejem, mi pequeño gran orgullo) salté a la cama y busqué en mi sección de "Literatura de aventuras", que está a la derecha de "Literatura fantástica no muy muy" y arriba de "Literatura de vampiros (algunos que NO terminé de leer por razones que no vienen al caso)".

(Por cierto,
JMH: no sé si te diste cuenta, pero a la misma sección de aventuras pertenece mi querido libro "
Violeta" que se ve en la imagen, del que te hablé.)
Tomé el libro en cuestión...

Y al sol a leer como a mí me gusta.

Ahora, ¿se animan a adivinar de qué libro se trata?
¿Ni idea? ¿Y más cerca?

¿Nada? 
¿Seguro que no? Ok, la última. Si con esta no lo sacan...
Si todavía no saben, tendrán que esperar al IMM, en el que les voy a mostrar, por supuesto, otras más nuevas adquisiciones. Algunas que me ponen tan contenta como esta. Ya van a ver.
P.D: Sí, tanto alboroto por un libro. Todavía lo estoy leyendo, así que no voy a poner las manos en el fuego; pero creo que amenaza con convertirse en mi favorito. "Tomillo silvestre" de Pilcher tiembla.